Barcelona finalista de la Liga de Campeones. El Barcelona regresará a Wembley, aquel mítico lugar donde comenzó su historia como equipo ganador, a costa del Madrid, anteayer más reconocible que en los partidos anteriores de la serie. El Madrid perdió dignamente en el Camp Nou después de quedar hipotecado por la ida.

El encuentro de vuelta de las semifinales de la Copa de Europa fue el más tranquilo y limpio de los cuatro disputados, en donde el Barcelona ya tenía la ventaja y se hace inaccesible cuando los encuentros son jugados como corresponde a dos grandes.

La alineación del Madrid pareció consecuente con el resultado. Sin Pepe, hilo conductor de la serie, el Madrid presentó su versión menos mourinhista de todo el periodo, sobre todo por la presencia de Kaká, último símbolo de los galácticos, y la ausencia de Özil y Adebayor.

Muy presionado, al Barça le llevó un cuarto de hora salir de su propio campo y encontrar la pelota, signo de su jerarquía futbolística. Siempre tuvo tensión defensiva, solo el fútbol de ataque avala al Barça, eso sí, con un comienzo bastante alejado del área de Casillas.

Liberado de la presencia de su DT, el Madrid se soltó y tocó muy bien al inicio. El equipo prescindió del manual de instrucciones del técnico y fueron más respetados que nunca por el dueño de casa.

El momento del Madrid, sin embargo, pasó pronto. Ni siquiera tiró una vez en el primer tiempo y, a cambio, cedieron constantemente sus delanteros en la arremetida del Barcelona. Kaká se desfondó muy pronto, Cristiano no tiene por costumbre ayudar en el repliegue y los azulgrana no sólo ganaron metros, sino que comenzaron el ataque contra Casillas.

El portero puso a salvo al Madrid en cuatro tiros, tres de Messi y uno de Villa, mientras Valdés solo tuvo que atender un centro de Di María.

Después del descanso, el Madrid volvió con nuevos bríos. Reaparecieron con energía y hasta contaron un gol de Higuaín que el árbitro anuló por una falta de Cristiano a Mascherano. El partido se puso ahora a favor del Madrid, igual que en su inicio.

Entonces, cuando el dominio escénico era blanco, apareció Valdés, quien no sólo es un excelente portero, sino que en el manual del Barcelona FC, es también el primer atacante, el hombre clave para armar el contragolpe, punto de salida del fútbol barcelonés.

Valdés salió jugando rápido y tiró la línea de pase para Alves, el campo quedó abierto para la superioridad azulgrana, expresada por Iniesta, que supo dar continuidad a la acción hasta conectar con Pedro, quien con un desmarque genial y excelente recepción puso la pelota al fondo del arco de Casillas.

Sin embargo, el Madrid supo responder casi de inmediato con un tiro al palo de Di María, que recogió el rebote y pasó a Marcelo para empatar. Después entró Özil, quien dinamizó el fútbol del Madrid y Adebayor le dio más agresividad. Así el final del encuentro se dio mucho más estrecho y agresivo. Marcador final de la etapa: 3-1 a favor de los azulgrana.

Hoy el Barcelona es mejor equipo que el Madrid, felices por volver a Wembley. Ahora queda el Manchester, quien ya aseguró su paso a la final. Sólo nos resta saber quién es el mejor de Europa.

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