Las modas también afectan
al mundo del fitness. Así, por ejemplo, hace unos años
no había sesión de flexibilidad que no recurriera a los
hoy temidos rebotes, más lesivos que beneficiosos. Te
damos tres ejemplos de la evolución, para bien, de otras
tendencias:
RESISTENCIA
Antes: Se pensaba
que la mejor manera de ganar fondo era con sesiones
largas a un ritmo constante de intensidad media, que
aumentaba ligeramente de distancia cada semana. Era el
llamado LSD (Long Slow Distance).
Ahora: Se sabe
positivamente que es fundamental hacer cambios de ritmo
con intensidades elevadas para ganar fondo y a la vez
velocidad. El LSD ha quedado en el olvido, aunque sigue
siendo un buen método para los que tienen una condición
física muy baja.
QUEMA DE GRASA
Antes: Se recurría
al trabajo cardiovascular de intensidad baja, entre un
60 y un 70% de las pulsaciones máximas durante un mínimo
de 20 minutos. Esto se apoya en el hecho real de que la
grasa es el combustible principal a esta intensidad.
Ahora: Se sabe que
es un esfuerzo tan poco significativo que el consumo
total de calorías es bajo, de modo que aunque consumas
casi exclusivamente grasa, la cantidad de la misma que
pierdas será poca. En la actualidad se recomienda
moverse en torno al 80% de la Frecuencia Cardiaca Máxima
a nivel aeróbico y completarlo con un trabajo de
tonificación, ya que el músculo consume calorías incluso
cuando estás en reposo.
FUERZA
Antes: Se recurría a
las clásicas 2 a 3 series de 8 a 10 repeticiones, en
sesiones que se reproducían hasta la saciedad, cambiando
únicamente el peso a medida que se iba mejorando.
Ahora: Se usan
métodos más eficaces como las series disminuidas o los
movimientos divididos. Las series disminuidas se
realizan después de un trabajo en el que la última
repetición se hace con gran esfuerzo. Nada más hacer tus
8 ó 10 repeticiones casi al límite, aumenta un 75% del
peso que acabas de levantar, y haz otra serie más con el
mismo número de repeticiones. Los movimientos divididos
consisten en partir el levantamiento en dos fases: hasta
la mitad y a partir de la mitad. Por ejemplo, haz 8
repeticiones de extensión de cuádriceps, del inicio
hasta 45º y luego otras 8 desde 45º hasta la extensión
total. Necesitarás máquinas que te permitan fijar el
peso en puntos concretos para poder iniciar el
movimiento desde la mitad.