El Fitness es un gran
fenómeno social que está, desde hace ya varios años, en
alza en todo el mundo.
Podríamos traducir Fitness
como condición física, pero el fenómeno va mas allá y
parece querer retomar aquella primera exaltación de la
actividad física que se produjo hace 2500 años en Grecia
con el objetivo del ideal supremo, la 'kalokagatia', o
síntesis de lo bueno y lo bello.
En la actualidad el Fitness
implica múltiples factores que se pueden resumir en el
ideal griego perfectamente: una mejora de la condición
física en general con su consecuente respuesta en el
apartado del aspecto físico, y todo esto a través de un
sistema de entrenamiento individualizado y de una
adecuada nutrición.
Pero lo más importante es
que todo lo anteriormente enumerado se enmarca desde un
punto de vista saludable.
El objetivo del fitness es
la Salud, porque la misma condición física implica Salud
de forma directamente proporcional.
El entrenamiento en Fitness
tiene como objetivo el desarrollo integral de todas las
cualidades físicas del sujeto: un entrenamiento
cardiovascular para desarrollar el sistema
cardiorrespiratorio, un entrenamiento con cargas y de la
flexibilidad y elasticidad para potenciar el sistema
neuromuscular, todo ello acompañado de una alimentación
correcta y equilibrada y, en caso necesario, de la
suplementación apropiada para cada caso en particular.
El conjunto de lo anterior
es lo que hace que el sujeto incremente su condición
física: es más fuerte, rápido y flexible; hace que
mejore su aspecto físico como consecuencia de lo
anterior; y esto proporciona al individuo mayor
longevidad y más calidad de vida; y eso es Salud.
Esto ocurre así siempre que
no se entremezcle con los factores ya citados el
rendimiento; cuando aparece como objetivo la
demostración de ser el/la más fuerte, o el/la más
bello/a que, la salud pasa a un segundo plano y el
entrenamiento y la nutrición se dirige hacia este otro
aspecto (rendimiento).
Con estas palabras no
pretendo criticar el Fitness de competición, sino hacer
ver que el sujeto que se enfrenta a las diversas
opciones que se le presentan ha de establecer
prioridades y decidir si sus pretensiones en este mundo
van mas allá de la salud.
Cualquier atleta o
deportista de alto nivel se presentó ante esta decisión
y optó por ser el mejor; eso sí, a costa de afectar
negativamente a su salud. Esto no quiere decir que se
vea por necesidad seriamente decrementada, sino que con
el tiempo los excesos realizados en ciertos momentos
pueden disminuir la calidad de vida.
Se puede poner por ejemplo
las niñas y niños de gimnasia artística o rítmica, para
alcanzar las cotas más altas de rendimiento deben pasar
muchas horas de duro entrenamiento, sufriendo
concentraciones muy largas separados de sus familias,
padeciendo lesiones dolorosísimas que pueden
cronificarse; pero en cambio son los mejores del mundo,
y eso les compensa.
Con todo lo anterior quiero
decir que el Fitness persigue la salud sobre todo lo
demás y que eso se exterioriza desde todos los puntos de
vista, una buena forma física, un aspecto exterior
bello, una elevada autoestima y seguridad en uno mismo,
hábitos de vida y alimentación correctos, ausencia de
estrés, refuerzo del sistema inmunológico, etc.
Pero si de decide dar el
salto a la competición, que se sepa que parte de lo
anteriormente citado se va a deteriorar en aumento de la
satisfacción de ser el mejor.